Mi rutina matutina: 8 días que cambiaron mi energía
Hoy, 29 de julio, cumplo ya 8 días completos con mi nueva rutina matutina y quiero compartir con vosotros una primera valoración sincera de cómo me está sentando. No son muchos días, pero sí los suficientes para notar cambios que merece la pena contar.
Los primeros pasos de mi rutina matutina
Empezar una rutina nueva nunca es fácil, y en mi caso los primeros 4 o 5 días fueron duros: sensación de agotamiento y muchas agujetas. Sin embargo, algo ha cambiado a partir de ahí. Ahora siento una vitalidad que la verdad es que no sé ni cómo describir con palabras. El cuerpo se adapta y empieza a responder de otra manera.
Primeros resultados: un kilo menos y mucha energía
En estos 8 días ya he bajado un kilo. Puede parecer poco, pero para empezar es un gran avance y me motiva a seguir. Más allá del peso, lo que realmente destaco es el nivel de energía que tengo durante el día, algo que no esperaba sentir tan pronto.
Mi desayuno: el combustible para arrancar el día
Sobre las 7:30-8:00 de la mañana, después de ducharme y antes de bajar a la oficina, me preparo un desayuno que para mí es brutal: cocino 4 huevos, una vez pelados les echo un buen chorro de aceite de oliva virgen sin procesar (un regalo de unos colegas) y le doy un toque de picante, sal y pimienta negra. Además, tiene sus propiedades beneficiosas que lo convierten en un desayuno completo. Para terminar, una buena taza de café solo, sin leche y sin azúcar, y ya quedo listo para el combate del día.
A media mañana y a la hora de comer
A media mañana suelo comerme una fruta para mantener la energía. Y a la hora de comer, un buen filete de ternera o pollo acompañado de una ensalada, hasta quedar saciado. Como estamos en verano, muchos días me tomo un buen salmorejo bien fresquito, que entra de lujo con el calor.
Cena ligera y descanso nocturno
Por la noche procuro cenar algo muy ligero, siempre antes de las 20:00. Como empiezo muy temprano, a las 21:30 ya estoy en la cama. Dedico unos 20 minutos a leer y sobre las 22:00 ya tengo todas las luces apagadas para dormir. Cuidar el descanso es tan importante como cuidar la alimentación o el ejercicio.
La siesta, mi asignatura pendiente
Cuando tengo la oportunidad, a la hora de comer intento echarme una siesta de unos 15 a 20 minutos. La verdad es que solo lo he conseguido un par de veces por el trabajo, pero es algo que me gustaría incorporar con más frecuencia.
Conclusión: muy contento con esta rutina matutina
Estoy muy contento con los resultados de estos primeros 8 días de rutina matutina. El kilo perdido y, sobre todo, la energía que siento son señales claras de que voy por buen camino. Seguiré contándoos cómo evoluciona todo esto.
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